viernes, 5 de julio de 2013
Un sentimiento suspendido en el tiempo.
sábado, 29 de enero de 2011
Solo así, el árbol volverá a florecer.

Al principio de los tiempos, cuando el bosque era joven, vivían en armonía los animales, los hombres y las criaturas mágicas. Se protegían los unos a los otros, y dormían juntos bajo la sombra de un frondoso árbol, que crece en la colina cerca del molino. Ahora, el árbol se muere, sus ramas están secas, su tronco viejo y torcido. Debajo de sus raíces, ha anidado un enorme sapo que no lo deja sanar. Habrás de meter las tres piedras de ámbar mágico en su boca, y recuperar una llave dorada que oculta en su vientre. Solo así, el árbol volverá a florecer.
Laberinto del Fauno (2006) por Guillermo del Toro
viernes, 14 de enero de 2011
Debemos asegurarnos de que vuestra esencia no se ha perdido

Ofelia: -Mi nombre es Ofelia, ¿Quién eres tú?
Fauno: -¿Yo? ¡Yo! Yo he tenido tantos nombres, nombres viejos que solo pueden pronunciar el viento y los árboles. Yo soy el monte, y el bosque y la tierra. Soy, soy un fauno, vuestro mas humilde servidor, alteza… Vos sois la princesa Moanna, hija del rey del Belmorra, el reino subterráneo. No sois hija de hombre. La luna os engendró. En vuestro hombro izquierdo, encontrareis una marca que lo confirma. Por todo el mundo, vuestro verdadero padre hizo abrir portales que permitieran vuestro regreso. Éste, es el último de ellos. Pero debemos asegurarnos de que vuestra esencia no se ha perdido, que no os habéis vuelto una mortal. Habéis de pasar tres pruebas antes de la luna llena. Este es el libro de las Encrucijadas, cuando estéis sola, abridlo. Él os mostrará vuestro futuro, os mostrará que hacer.
El Laberinto del Fauno (2006) de Guillermo del Toro
martes, 11 de enero de 2011
Sola hasta el fin de los tiempos

Hace muchos, muchos años, en un país muy lejano y triste, existía una enorme montaña de piedra negra y áspera. Al caer la tarde, en la cima de esa montaña, florecía todas las noches una rosa que otorgaba la inmortalidad. Sin embargo, nadie se atrevía a acercarse a ella porque sus numerosas espinas estaban envenenadas.Entre los hombres, solo se hablaba del miedo a la muerte y al dolor, pero nunca de la promesa de la inmortalidad. Y todas las tardes, la rosa se marchitaba sin poder otorgar sus dones a persona alguna. Olvidada y perdida en la cima de aquella montaña de piedra fría, sola hasta el fin de los tiempos…
El Laberinto del Fauno (2006) de Guillermo del Toro
lunes, 29 de noviembre de 2010
La esperaría hasta su último aliento...

